Armado con buen gusto y simpleza en una casona de madera, se auto denominan como "Una cevichería de raíces populares, de pescado fresco y de cócteles de camarón que se condimentan con limón y se complementa con un poco de ron"
Llegar a un lugar donde al cliente lo atienden de buena manera, con buen trato y con una sonrisa permanente, siempre es agradable y este es uno de los puntos fuertes del lugar.
A eso hay que sumar la ambientación, iluminación y un fondo de música del caribe que acompaña pero no molesta.
Faltando aun probar los platos fuertes, ya tenía esa buena sensación de que no solo la cocina Peruana tiene esa magia en la gastronomía marina.
Los platos llegaron con el tiempo justo para hacerse desear y disfrutar.
El ganador de la noche fue un Salteado de Mariscos que me gusto tanto que, de haber estado en una casa, repetía el plato. Fresco, cremoso, en su punto y condimentado a la perfección fue una obra de arte.
El Arroz con Mariscos también estaba muy bien; porción de razonable cuantía por cantidad y calidad; ademas de que no estar compuesta por solo arroz.
Una opción muy buena y con una divertida presentación, ya que viene en la sartén de hierro donde ha sido preparado el plato.
Mucho más simple, pero no por eso de menor calidad, el Pargo a la parrilla con Champiñones al ajillo cerro una noche de gran calidad culinaria.
La cuenta no resultó barata, pero considerando lo bien que se come, lo agradable que es el lugar y que se encuentra en el medio de la Zona de moda Bogotana, realmente vale la pena.
Dios Toma Malbec
Juan mayou (@juanmayou)
Juan mayou (@juanmayou)
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